Desde la antigüedad, grandes filósofos como lo fueron Platón o Aristóteles generaron diversas teorías sobre la Psicologia de las Masas, una organización en las que, un patrón se reiteraba entre ésas personas que la conformaban. 

La investigación que conllevaba éste ámbito no fue muy visible hasta 1930, cuando se reabrió gracias a George Herbert Mead, que destacó la indudable relevancia de la aceptación social en torno a la opinión de cada individuo. Diez años más tarde, Kurt Lewin, un psicólogo de origen alemán afamado por ser el padre de la Psicología Social moderna, tomó el toro por las astas haciendo hincapié en la importancia del grupo que rodea a la persona una vez que es apartado. 

Dentro de la era moderna, el estudio de esto fue realizado mayoritariamente por William McDougall, un psicólogo de nacionalidad británica que por intermedio de la filosofía, ostentaba demostrar que, todos los que conforman una sociedad hacen uso de sus funciones fisiológicas para ambientarse al medio, para estar integrado a una masa. 

Otros sociólogos que tienen que ser destacados por sus enormes aportes a éstas investigaciones fueron Emile Durkheim, Alfred Adler y Sigmund Freud. Los dos últimos estudiaron los orígenes incoscientes del comportamiento del humano, mientras que Durkheim en las causas de la ruptura social.